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Las averías más habituales en un coche gasolina

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Las averías más habituales en un coche gasolina

En este artículo os explicamos las averías en coches gasolina más frecuentes, así como métodos para detectarlos y solucionarlos.

Inyectores

Los inyectores son la pieza clave del sistema de inyección. Estos se encargan de enviar la cantidad necesaria de combustible según lo requiera el motor. Habitualmente cuando un inyector se avería lo hace de manera individual aunque no es extraño, dependiendo del problema que haya provocado la avería, que se origine un fallo progresivo o común en varios inyectores del automóvil. El caso más habitual de fallo es el desgaste u obstrucción de dichos mecanismos.

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Se puede detectar una avería en los inyectores cuando hay un descenso en la potencia del motor, quedando la velocidad máxima limitada, a la vez que se aumenta el consumo habitual de gasolina del coche.

Cuando se sospeche que pueden estar fallando los inyectores es recomendable acudir a un centro donde tengan un terminal de diagnóstico que indique qué inyector o inyectores están dando problemas. De este modo, se puede atajar la situación y evitar reparar una de las averías más caras en coches de gasolina.

Centralita

Uno de los fallos más habituales en los coches de gasolina, sobre todo en los modernos, son los problemas con la centralita. Este elemento se encarga de gestionar y alimentar todo aquello que tenga que ver con el funcionamiento electrónico del motor, tales como la inyección o el encendido del vehículo.

Algunos de los indicativos más claros para diagnosticar esta avería son los tirones a la hora de conducir. También conviene estar pendiente de si se enciende el testigo del fallo en el motor, señal que alertará y acotará el problema. Entre las consecuencias del mal funcionamiento de la centralita, destacan el aumento del consumo y de las emisiones.

En teoría la centralita está diseñada para durar toda la vida útil del coche. Ante una avería, normalmente solo hay que reprogramarla, pero en el caso de que sea necesario sustituirla, la reparación ya aumenta de forma considerable su precio.

Catalizador

Conducir regularmente a bajas vueltas y en trayectos cortos puede hacer que el catalizador se sature. Por ejemplo, si el coche se usa mucho por ciudad y no se hacen trayectos a velocidades más altas, este problema podría aparecer y generar algunos fallos de rendimiento en el motor. Este problema también se puede dar si la bujía está en mal estado. Sin embargo, cambiar una bujía siempre será más barato que sustituir o arreglar el catalizador.

Hay una manera sencilla de evitar el problema, la cual consiste en conducir a velocidades más rápidas cuando el motor esté caliente para así descongestionar el catalizador.

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